Algunas operaciones relacionadas con la Vivienda que reducirán o deducirán la factura fiscal del próximo año.
1- Las obras y reformas, entre las que se incluye la rehabilitación, la ampliación y la adaptación del inmueble para minusválidos: generan deducciones del 15%, siempre que su coste supere el 25% del valor de la vivienda.
2- La base máxima de desgravación por vivienda habitual que permite el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) es de 9.015,18 euros por año y contribuyente, de la que se deduce un 15%.
Lo ideal es fraccionar los pagos para acercarse cada año al límite sin superarlo y aprovechar así las deducciones.
3- Venta de la vivienda: Lo mejor es esperar un año desde la fecha de la compra, ya que la plusvalía tributará sólo un 18%, en vez del 48% que hay que pagar si se vende antes de doce meses.
4- Amorización del préstamo hipotecario: Cuando se paga por la vivienda menos de 9.015,18 euros anuales, y siempre que el banco no cobre comisión de cancelación parcial, es interesante cancelar parte del préstamo de forma anticipada para poder llegar así a deducir el tope máximo por contribuyente.
Esta ventaja fiscal se duplica para los matrimonios en régimen de gananciales.
5- Reinversión en vivienda habitual: Las personas que destinen el importe de la venta de su vivienda habitual a la adquisición de otra no tendrán que pagar impuestos por reinvertir la plusvalía, siempre que hagan esta operación en un plazo de dos años.
6- Contratación de una cuenta vivienda: además de su rentabilidad, permite deducir anualmente el 15% de las cantidades ingresadas a lo largo del año, hasta una cantidad máxima de 9.015,18 euros.
En caso de que la titularidad de la cuenta sea compartida, cada persona obtendrá una bonificación del 15%. Pasado ese tiempo, el titular está obligado a comprar una casa o, si no lo hace, a devolver todo el dinero que se ha desgravado.